28 de Setiembre 2004
Alfredo González está acostumbrado a hacer lo que le dé la gana, para ello le basta elevar la voz, insultar, amenazar y escudarse detrás de sus guardaespaldas y de su inmunidad parlamentaria. Este comportamiento es conocido ya desde hace varios lustros por los socios de Universitario, donde realmente hace lo que le parece, como si fuera su chacra, sin respetar sus estatutos y menos las opiniones de los opositores, amenazando a todo socio que ose señalar las continuas equivocaciones que caracteriza a su gestión.
De esta prepotencia han saboreado también los dirigentes de la Federación de Fútbol, víctimas preferidas de sus epítetos; la presencia que le asegura su posición de congresista ha permitido que hoy lo conozcan también todos los peruanos que en los últimos años ven sus actitudes ramplonas en los medios de comunicación.
Los bochornosos hechos protagonizados por González el viernes 24 han desembocado en una denuncia del fiscal provincial de Santa Anita, Guillermo Guzmán, ante el Poder Judicial, en la que se acusa al congresista Alfredo González por los delitos de sustracción de documentos y obstrucción a la justicia al haber arrebatado a la secretaria judicial del Primer Juzgado Civil del Cono Este una resolución referida a la administración del estadio Monumental. No es pues un informe a la Fiscalía de la Nación para el antejuicio respectivo por ser congresista, sino de una denuncia por un delito común, no relacionado con su función parlamentaria que puede derivar su desafuero.
De resolver el Juez Penal de Turno el inicio del proceso penal contra Alfredo González, la denuncia sería elevada al Presidente de la Corte Suprema y este deberá pedir al Congreso el levantamiento de la inmunidad parlamentaria del polémico congresista de Solución Popular.
La cuestión está en el destino que le pueda dar el Congreso a este asunto, pues como sabemos el centro de trabajo de los padres de la patria no cuenta gratuitamente con el mejor de los prestigios; sin embargo son ya varios los congresistas que han señalado que González debió ser detenido en el acto, y muchos políticos como Alan García- jefe del grupo que ya en una ocasión lo protegió permitiendo que no se le quite la inmunidad parlamentaria- han manifestado una posición crítica a los exabruptos y delitos cometidos en el estadio Monumental.
Mientras, González fiel a su estilo niega en siete idiomas que cometió los delitos que todos los televidentes pudieron ver, lanza un comunicado destinado a confundir y cantinflea en las entrevistas que le hacen; espera tranquilo que pase lo que siempre pasa en nuestro país con los poderosos señores, la impunidad total; impunidad que actualmente goza al no ser castigado por la FPF por los chantajes, insultos y amenazas a los mismos dirigentes de la FPF que devinieron en que la Copa América no se juegue en el estadio Monumental, con la agravante que es reincidente y de que existe una directiva especial para estos casos.
Estará pues en manos de sus colegas del Congreso poner una contención a este penoso avance de descrédito institucional que vive nuestro país, y demostrar con actos y no discursos que las cosas pueden cambiar; Antero Flores Araoz tiene la posibilidad de dar señales a la población de que algo está mejorando en el Poder Legislativo y protagonizar un punto de inflexión en la nimia aprobación que actualmente le da la opinión pública al Congreso; por su lado los señores congresistas tienen la oportunidad de demostrarle a la población que el Perú no es chacra de los bravucones, y que no existe ese nefasto espíritu de cuerpo que señala que otorongo no come otorongo.
Lima, 28 de setiembre 2004
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