miércoles, 15 de septiembre de 2010

Responsabilidad social, premios y reputación corporativa

Iniciada ya la segunda década del siglo XXI es muy difícil encontrar empresarios que no hayan escuchado sobre la responsabilidad social corporativa, sin embargo aun tenemos mucho trecho por delante para que tanto empresas como organizaciones tengan de una manera natural no solo presupuestos para actividades de responsabilidad social, sino que consideren a esta una alternativa estratégica para el desarrollo propio de sus organizaciones.

Muestra de lo que se ha avanzado hasta el momento es la creciente demanda de profesionales entendidos en dichos temas por parte de empresas; la mayor frecuencia de diplomados y cursos ofrecidos por universidades sobre responsabilidad social, desarrollo sostenible y temas afines; la existencia de instituciones especializadas que promocionan el tema entre el empresariado; y la labor realizada por los mismos gremios de empresarios (recordemos que Perú 2021 nace como iniciativa de Confiep, por ejemplo);

La presencia de premios sobre dichos temas también es una muestra de la maduración que logrando nuestro mercado. Los empresarios reciben como parte de su correspondencia invitaciones a participar en diversos concursos o premios en los que se pretende relevar la gestión ambiental y de responsabilidad social de sus empresas, sin embargo siempre existe la duda de presentar un trabajo o no.

¿Es conveniente participar en estos premios? Desde luego que sí, puesto que el reconocimiento que logra la gestión de una empresa por parte de terceros abona en la construcción de su reputación en la medida que se hace público el comportamiento responsable de la empresa ganadora; sin embargo la decisión de participar o no debe considerar una evaluación previa que considere varios aspectos.

Un primer punto antes de decidir participar en el concurso es tener información sobre la entidad organizadora del evento, conocer a qué se dedica, qué tan conocida es, cuál es la imagen que tiene en la colectividad, y principalmente, cuál es su relación con la temática de la premiación.

En nuestro mercado, como en otros, existen muchas empresas que ven la organización de premios como un mero negocio; mostrar a la comunidad uno de estos premios puede ser incluso contraproducente para la reputación de la empresa premiada, puesto que si bien puede lograrse un reconocimiento en el corto plazo por parte de algunos públicos no lo será en el caso de los entendidos en el tema que se constituyen como líderes de opinión, los que no tardarán en emitir su parecer.

Otro punto a tener en consideración para definir su participación en este tipo de premiaciones es estudiar las bases de la convocatoria. El nivel de exigencia de las bases está en relación directa a la seriedad del evento, puesto que ello implica poner barreras a trabajos que no están lo suficientemente a la altura para competir.

La conformación del jurado que estudiará y calificará los trabajos presentados es también de gran importancia. Si el evento considera como miembros del jurado a personas entendidas y de prestigio en el medio se creará un encadenamiento virtuoso en el que la reputación de los jurados aportará positivamente a la reputación del premio, y consecuentemente a la reputación de las empresas ganadoras.

Anímese pues a participar. Preparar un expediente de acuerdo a bases exigentes permite que la empresa realice una evaluación de la gestión que viene desarrollando, comparándola con trabajos realizados por empresas pares, y que se identifique los puntos de mejora que puedan realizarse en la gestión social y ambiental que viene desarrollando.

lunes, 9 de agosto de 2010

El rol de los comunicadores en el desarrollo nacional

Como respuesta a una sugerencia de tema para debate en le foro Perú 2011, nuestro amigo Aldo Parodi me pidió escribir un artículo sobre el rol de los medios de comunicación y los periodistas en el desarrollo de nuestro país, tema por demás complejo y que toma mayor importancia en medida cuenta que ya comenzó la danza de candidatos para alcaldes y gobiernos regionales.

En realidad más que un artículo académico donde se presenten análisis y soluciones, creí conveniente realizar una lista de reflexiones a modo de preguntas, desde las que los miembros del foro podrán dar sus apreciaciones y aportes a este valioso intercambio de ideas. Van las interrogantes, las que estoy seguro no son las únicas en este tema:

¿Cuál es la responsabilidad de los medios de comunicación en el desarrollo de nuestro Perú?, ¿tienen responsabilidad?, ¿los ciudadanos les exigimos que actúen responsablemente? En algunos países desarrollados los periódicos tienen como parte de su plana de periodistas al “defensor del lector” que es una especie de voz de los lectores al interior del diario, incluso se publican las críticas a la línea editorial del diario o a alguna publicación… ¿qué tan lejos estamos nosotros de tener en los medios peruanos a estos defensores?.

¿Son los propietarios de los medios concientes de qué existe tal responsabilidad? ¿o ven a sus empresas como meros negocios y no miden ni les interesa la influencia que tienen en la opinión pública? En provincias es muy común entre las radios alquilar sus espacios por horas, y no es sorprendente escuchar en un horario a un “comentarista” despotricar del alcalde, y en la hora siguiente escuchar a otro que da loas a la gestión edilicia. Este término “comentarista” me lo explicó un periodista en Arequipa para distinguirse de los ciudadanos que sin formación en comunicaciones toman un micro y hacen “periodismo”.

¿Qué tanto influyen los periodistas en la opinión pública?, ¿y en las decisiones de elección de autoridades?, ¿hemos aprendido del pasado? ¿Ha dejado nuestra prensa las prácticas dictadas desde el SIN en la década de los noventa?, ¿siguen siendo los diarios de medio nuevo sol afiches exhibidos en los kioscos con mensajes subalternos?

¿Son los medios de comunicación un trampolín para personajes con ambiciones políticas?, en nuestro país tenemos una lista larga de políticos que previamente pasaron por “pasantías” en los medios de comunicación donde lograron darse a conocer, la lista va desde Fujimori hasta Gustavo Pacheco, pasando por RBC, la Dra. Ley, Raffo, entre muchos otros.

¿Está sobrevalorado el rol de los periodistas?, ¿y el de los medios de comunicación social?.

¿Cómo identificar a los “Sinchis” que caricaturiza Vargas Llosa en Pantaleón y las Visitadores?, ¿qué tan frecuente es esta práctica?, tal vez más extendida de lo que podamos imaginar. Anécdota aparte, hace un par de semanas me encontré con un periodista conocido de Radio Ovación y que ahora asesora a Julio Pacheco (opositor despiadado de la actual dirigencia crema) y le pregunté cómo hacía para mantener su objetividad, pues se molestó mucho y me dijo literalmente que “qué problema había, si antes había trabajado con Noli” (enemigo público de Pacheco).

¿Qué tan complicado resulta para las empresas, sobre todo para las que las rodean conflictos socio ambientales, administrar su gestión con los medios de comunicación?; ¿qué tan frecuente es el querer comprar a los periodistas que les “alborotan el gallinero”.

¿Cómo vamos en la parte académica? ¿nuestras universidades forman periodistas con criterios de responsabilidad social? ¿cómo es la exigencia académica en las facultades de ciencias de la comunicación? ¿y en los institutos superiores?

¿Por qué la profesión de periodismo es la más “invadida” por profesionales con otra formación?, ¿hay un vacío en cuanto a la calidad profesional de nuestros periodistas?

Finalmente una pregunta más ¿qué opinan ustedes?

El Rol de los Comunicadores en el Desarrollo de Nuestro País