martes, 5 de abril de 2016

¡Fuerza Roberto!

Universitario de Deportes: Roberto Chale será operado en los próximos días
Soy de la generación de los cremas que nos bautizó Roberto Challe Olarte, aquel muchachito de pases geniales y encendedor de trifulcas. Mirábamos y escuchábamos las genialidades del Niño Terrible, tanto con la pelota en los pies (hasta había un huaynito que decía "gol, gol del Perú, pase de Challe gol de Cachito...") como con la picardía que hasta hoy lo acompaña y que genera una huella de anécdotas de todo tipo a su paso
Roberto no jugó en el extranjero, se retiró antes de tiempo. Mi padre requintaba y lamentaba cada vez que mi hermano o yo lo mencionábamos: "¡ese si no fuera jaranista estaría jugando en el equipo que se le antojara!" sentenciaba.
Roberto no ha tenido una vida fácil, transitó con sus excesos que lo alejaban de su trabajo profesional y del lado claro del mundo. Sin embargo siempre estuvo presente cuando las papas quemaban, esta vez con el buzo de DT, festejando campeonatos con la Crema, o recuperando el equipo dirigido por un “mundialista” y recuperarlo anímicamente y llevarlo a la punta; o cuando con la selección peruana ya estábamos casi fuera y se hablaba que Argentina con Maradona nos pasarían por encima; qué pasó: preguntale al Dieguito che pibe!
En sus ausencias mediáticas hacía vida de hogar. Casi vecino mío, lo veía leyendo titulares de diarios en el kiosco de Las Artes Norte, o a las siete y media de la mañana saliendo de la panadería de San Luis con Hardaza con su bolsa de pan, y siempre con su buen humor y facilidad para generar sonrisas, respondiendo los saludos de la gente con humildad, dando pie a pequeñas conversas con sonrisas de despedidas
Su último ingreso como entrenador fue muy cuestionado, que ponían a alguien mediático para liberar a la administración de la lupa de la hinchada; que sin la ayuda de alguien que le haga el trabajo de cancha la cosa no iba; o que ya no estaba para esos trotes; que esta desactualizado, etc. Sin embargo la realidad nos tapó a muchos la boca; incluso seguíamos pidiendo que no se le acabe el repertorio de chistes a Robertito porque si no se nos cae el equipó.
Que Roberto necesita un asistente que le haga el trabajo de campo es verdad, con él desfilaron con éxito Cachete Reyna, Pajuelo y hoy Paolo y/o el Puma (zona gris para mí). Es un complemento al trabajo que realmente él hace y para el que tiene una fortaleza poca poco común: saber ver fútbol, el propio y el del rival, y con ello diseñar ese fútbol vistoso que acaba en goles y en tribunas llenas.
Hoy Roberto, pesando tal vez los kilos que tenía cuando se retiró de jugador, tiene un reto mayor, por el que estamos seguros estarán intercediendo por él la legión crema del cielo, encabezada por Lolo y el Ing. Rafael Quirós.
Fuerza Robertito! Tienes aún objetivos y conversas pendientes,
Dale Campeón!